Técnicas de Lectura

Sobre la lectura.

1. La lectura es la base del estudio. Si lees mal, es difícil que estudies correctamente ninguna materia. Mentalízate: leer bien es imprescindible

2. Practica la lectura. Aunque no te obligue nadie. Siempre habrá algún tipo de libro que te pueda interesar. ¡Para empezar valen hasta los tebeos!Busca lecturas adecuadas. Las lecturas que elijas deben ser adecuadas a tu edad y tus gustos.

Mientras se lee

1. Para estudiar se deben hacer dos lecturas

  • Una "PRELECTURA", que es una lectura global para identificar los apartados y las ideas más importantes: ver los títulos, subtítulos, palabras en negrita, ilustraciones... 
  • Otra lectura, "LECTURA COMPRENSIVA", más detallada tratando de entender todo lo que pone y fijándose bien en gráficos, pies de fotos...

2. Haz anotaciones en los márgenes: Para apuntar dudas, conclusiones, comentarios... Para aprender más sobre las anotaciones marginales vete al apartado de “Técnicas de subrayado y anotaciones al margen”

3. Encontrar la idea principal. Hay que distinguir entre lo que son la idea principal de un texto, las ideas secundarias y los detalles (te remito al apartado “Técnicas de subrayado y anotaciones al margen” donde encontraras como destacar cada una de estas ideas).

4. Siempre tener un lápiz en la mano. Si tienes que levantarte a por él, seguramente decidiremos, por pereza, que no hay nada importante que anotar o subrayar.

5. Anota en un cuaderno las palabras o frases que dudes o las ideas que te surjan. Después, recurre al diccionario o al profesor para solucionar tus dudas. También puedes anotar en los márgenes. Esto te obliga a concentrarte y también te vas dando cuenta del grado de comprensión del texto que lees.

6. Trata de buscar la "lógica" del texto. Por ejemplo, en matemáticas, se suele presentar un teorema y luego se van dando los pasos para demostrarlo. O en Historia se suelen presentar los apartados de causas, hechos y consecuencias. Hay otras estructuras lógicas: descúbrelas.

7. Trata de relacionar con lo que ya sabemos. Si lo que estás leyendo te sugiere algo ya estudiado, haz inmediatamente una anotación del tipo "ver tal cosa". Puede ser útil preguntarnos: ¿Cuál es la causa de...? ¿Cómo se reacciona con...? ¿A qué pertenece...? ¿Cuáles son las consecuencias...?

8. Si no estás entendiendo casi nada de un texto. No será muy útil seguir leyendo. Retrocede y trata de entender: preguntando, usando el diccionario... Si lo que estás leyendo es un libro por placer, sencillamente, abandona el libro y coge otro.

9. Atento a los signos de puntuación y las palabras "señal". Por ejemplo los dos puntos (:) significan que se va a dar una explicación. La palabra "pero" significa que vamos a retroceder en el desarrollo del texto. Las palabras en negrita son conceptos importantes. Las comillas son citas textuales. Las palabras "por tanto" indican una consecuencia. Fíjate y aprende a reconocerlas.

Velocidad lectora

1. La lectura debe ser rápida pero no tanto como para no entender el texto. Debe haber un equilibrio entre velocidad y comprensión. Debemos leer a la máxima velocidad que podamos sin que por ello dejemos de entender algo (salvo que estemos haciendo una lectura preliminar). Para ello se necesita gran atención y concentración.

2. Hay que leer varias palabras de un golpe de vista (una fijación). Los lectores más rápidos pueden abarcar con una fijación hasta 5 palabras. Ponte a prueba; ¿Cuantas palabras puedes leer en un solo golpe de vista?

3. Evitar las regresiones (retroceder para volver a leer lo que ya se leyó). Lógicamente es mejor ir más despacio y aumentar la concentración para no tener que volver a leer algo que ya se leyó. Eso ocurre con más frecuencia cuando estamos cansados o tenemos sueño.

4. Evitar vocalizar. No debemos leer en voz alta, ni mover los labios no pronunciar mentalmente. Lee ideas, no palabras. Puede ayudar meterse un lápiz entre los dientes.

5. Hay que fijarse en la parte superior de las palabras. Hay más información, generalmente, en la parte superior de las palabras. Mira estos dos fragmentos separados de una frase aquí abajo y compara. Con solo la parte de arriba se lee bien la frase, pero no con la de abajo.

6. Evita recorrer la línea con el dedo. Ni con el boli. No te preocupes, no te perderás. Tampoco muevas la cabeza siguiendo la línea.

7. La velocidad debe adaptarse en todo momento a la dificultad del texto.

8. Está demostrado que: Si adquieres la costumbre de leer a más velocidad, por lo general se mejora también la comprensión del texto, al ser la concentración mayor.

 UNA CURIOSIDAD

Lee deprisa:

Sgeún ha cmoprabodo una unevirsdiad inelgsa, praa leer bein una plaabra, batsa con que etsén bein la pimrera y la úmltia lrtea de esa pabalra, anuuqe las dmeás ltreas etsén doserdaneads.

¡Soprernendte!

 

¿Como de rapid@ crees que eres? Practica tu velocidad lectora PINCHANDO AQUI